martes, 26 de mayo de 2020

El Templo de Jerusalén en el Antiguo y el Nuevo Testamento




El Templo de Jerusalén

en el Antiguo y el Nuevo Testamento


El Tabernáculo


Desde que Moisés salió de Egipto con el pueblo de Israel (1450 a/C) hasta el
reinado de David (fallecido en 966 a/C), el santuario judío había sido una
hermosa tienda de campaña llamada Tabernáculo donde se guardaba el
Arca de la Alianza. Ésta contenía las Tablas de la Ley con los Mandamientos, el
Cayado o Bastón de mando que llevaron Moisés y su hermano Aarón y también
un recipiente de maná del cielo, con el que Dios había alimentado a los
israelitas. Ellos lo establecieron en la Tierra Prometida después de haberlo
llevado  durante su largo viaje por el desierto. El rey David lo trasladó a 
Jerusalén  cuando conquistó la ciudad y lo situó sobre la roca de Moriáh, donde
Abraham había estado a punto de sacrificar a su hijo Isaac muchos siglos antes.






Este vídeo muestra al detalle cómo describe la Biblia el Tabernáculo 
durante el Éxodo por el desierto. Lo rodeaba una valla de cortinas que
delimitaba un Atrio o patio exterior. Estaba hecho de tela, pieles y, al
igual que la sagrada Arca de la Alianza, de madera cubierta con oro. En el
Lugar Santo había una mesa con pan sagrado, también la Menoráh, que era
un gran candelabro de siete brazos hecho de oro macizo que debía mantenerse
permanentemente encendido, y un altar para quemar incienso y perfume.
El Arca estaba tras un velo, en el Lugar Santísimo o Sancta Sanctorum.
Sólo el Sumo Sacerdote podía entrar allí con un protocolo muy estricto.








El Primer Templo

El rey Salomón, hijo y sucesor de David, construyó el Primer Templo
en 957 a/ C sobre el mismo lugar donde había estado el Tabernáculo. La Biblia
también lo describe minuciosamente con las dimensiones en codos, una
unidad de  medida antigua que equivalía aproximadamente a medio metro.
Al igual que el Tabernáculo tenía un Atrio, un Lugar Santo y un Lugar
Santísimo, pero estaba construido enteramente en piedra, madera de cedro de
las montañas del actual Líbano y numerosas piezas de oro puro. La única tela
que se mantenía era el velo de lino que ocultaba el Arca de la Alianza. Este
Templo deslumbrante fue destruído cuando el rey Nabucodonosor II de
Babilonia conquistó y arrasó el reino de Judá y su capital, Jerusalén, en
587 a/C.



En este vídeo puedes escuchar el texto de la Biblia que narra cómo se
construyó el Primer Templo en el cuarto año del reinado de Salomón.
Al mismo tiempo verás en imágenes lo que explica el primer libro de los Reyes.







El Segundo Templo



El rey persa Ciro II el Grande conquistó el imperio babilonio y todos los países 
que éste había invadido, incluida la ciudad de Jerusalén y sus territorios. Entró
en Babilonia en 539 a/C y permitió a los judíos desterrados por Nabucodonosor
regresar a su tierra y reconstruir su capital y su recordado Templo. Zorobabel,
su líder, hizo levantar  en 515 a/C el Segundo Templo, que, aunque por
la escasez de medios fue mucho más modesto y pobre
que el de Salomón, supuso un acontecimiento importantísimo para la Ciudad
Santa el pueblo de Dios.
El Arca de la Alianza ya no estaba, pues había desaparecido con la invasión.

Fue mucho después, en época romana, cuando se llevó a cabo la ampliación
del rey Herodes I el Grande. Gobernó la región con el título de rey aunque en
nombre de Roma, cuyo cónsul Pompeyo la había conquistado en 63 a/C.

Herodes era extremadamente cruel y paranoico. Asesinó a muchos familiares
suyos, incluida una esposa y varios hijos, por considerarlos traidores. Ordenó
la Matanza de los Inocentes en Belén para tratar de eliminar al propio Jesús
cuando supo del nacimiento del Nuevo Rey de los Judíos.

Por su miedo a ser destronado edificó muchas fortalezas para refugiarse en
caso de necesidad (Massadá, Herodión...), convirtiendo ese temor en una
actividad constructora frenética. Y no fueron castillos lo único que proyectó:
Para agradar al emperador romano César Octavio Augusto mandó hacer una
ciudad entera con su puerto, Cesarea Marítima. Y para intentar que los judíos
lo quisieran (algo que nunca consiguió) convirtió el Templo de Jerusalén, el
lugar más sagrado del mundo para los judíos, en el edificio religioso más 
grandioso y monumental del mundo. Comenzó las obras en 20 a/C.






Lo hizo tan enorme que necesitó levantar una plataforma rectangular inmensa,
pues sobre la roca no había espacio suficiente. Lo rodeó de una gran muralla
defensiva con un castillo en la esquina nordeste llamado Fortaleza Antonia en
honor de su antiguo aliado romano, Marco Antonio. El templo tenía la
estructura del de Salomón, pero con más patios (el de los gentiles o no judíos,
el de las mujeres y el de los fieles judíos) y con unas dimensiones nunca vistas.

Este segundo templo fue el que conoció Jesús y donde llevó a cabo buena parte
de su predicación. Anunció que también sería destruido, como así fue en
70 d/C durante la primera guerra judeo- romana, por las legiones del tribuno
Tito, quien poco después fue emperador.

Entre los únicos restos del Templo que han llegado a nuestros días está el Muro
de las Lamentaciones, llamado así porque allí asisten multitud de judíos a
llorar por la destrucción de la morada de Dios en la Tierra. La envergadura de
esta pared de piedra gigantesca da una idea de cómo debía ser el edificio
entero.


Este vídeo explica brevemente la estructura del último y más grande
de los Templos, que se extendía sobre la quinta parte de toda Jerusalén.
¡Con la  muralla exterior, medía unos 500 metros de largo por 300 de ancho!
Cuenta cómo sustituyó al Templo de Salomón y fue también destruido a su vez.





Por último, puedes dar un paseo virtual por las murallas y patios del Templo
en el primero de estos vídeos y entrar dentro del Santuario en el segundo.
Podrás ver al Sumo Sacerdote en el Lugar Santo, La mesa del pan sagrado,
La Menoráh de oro, el altar del incienso y el velo del Lugar Santísimo.




Murallas, escalinatas, azoteas  y patios exteriores






El interior del Santuario del Templo, donde sólo podían entrar los sacerdotes



El Templo para los cristianos


Como hemos visto, el propio Jesús profetizó que aquella maravilla
arquitectónica construida por Herodes tenía los días contados:

"Cuando salió Jesús del Templo, y se iba, se le acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del Templo. Mas respondiendo Él les dijo: ¿Veis todo esto? En verdad os digo: no quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada." 

(San Mateo 24:1-2)



Para los cristianos la destrucción del Templo de Jerusalén tiene un significado
profundo de renovación. Fue el anuncio de la llegada del Reino de Dios:

Aunque también hay templos cristianos prodigiosos, la Iglesia Universal no es
un edificio, sino la Unión de todos los creyentes del mundo que formamos el
Cuerpo Místico de Cristo.

Jesucristo es el Nuevo Templo. Los cristianos de todo el mundo formamos
la Nueva Jerusalén. Toda la Humanidad, y no sólo Israel, es el Nuevo Pueblo de
Dios.

"El verbo se hizo carne, y puso su morada entre nosotros." 

(San Juan 1, 14)

2 comentarios:

  1. Muchísimas gracias Juan, por la información. Gran clase de historia.

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    1. GRACIAS a VOSOTROS por vuestro interés, FAMILIA.
      Me alegra mucho que os haya gustado ¡Hasta pronto!

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